6 Maravillas naturales de Latinoamérica que posiblemente nunca hayas oído mencionar

En estos casi 5 meses que llevamos viajando, hemos tenido la suerte de contemplar algunas de las maravillas naturales más impresionantes que adornan nuestro planeta. Nuestra aventura nos ha llevado a recorrer buena parte de Latinoamérica, pero muy pronto nos trasladará de igual forma a Oceanía y Asia. Durante este tiempo hemos tenido la inmensa fortuna de poder explorar 6 países del continente americano y, aunque podrían ser más, seis han sido los lugares mágicos que hemos elegido y que en su día nos dejaron boquiabiertos.

A todos nos han contado alguna vez que el Salar de Uyuni es inolvidable o que las Cataratas de Iguazú te hacen sentir diminuto. En este artículo no vamos a hablar de eso. Hay muchos lugares, algo más apartados de las rutas tradicionales, que sin duda te harán sentir que estás en un momento único e irrepetible.

Estas son las 6 maravillas naturales de Latinoamérica de las que posiblemente no hayas oído nunca hablar.

 

1.- Cascadas de Hierve el Agua (México)

Oaxaca esconde muchos rincones de una belleza indiscutible, pero sin duda este es uno de los más impresionantes. Hierve el Agua es un sistema de cascadas petrificadas, formadas por carbonato de calcio. Son de origen natural y se formaron hace miles de años por el escurrimiento de agua con altas concentraciones de dicho mineral. El agua de los manantiales fue creando varias albercas, desde donde el agua escurría e iba modelando las cascadas. Hoy en día, dichas albercas naturales y una artificial se utilizan como balneario natural. Su temperatura ronda los 22-25ºC, y el burbujeo que a veces se produce da nombre al lugar.

La única cascada similar se encuentra en Turquía: Pamukkale.

     

 

2.- Islas Ballestas (Perú)

A dichas islas se puede acceder desde Paracas, cerca de Pisco, con un tour organizado. La visita se realiza con un barco, desde donde se puede apreciar colonias de pingüinos de Humboldt y dos variedades de lobos marinos, entre otros mamíferos. El espectáculo faunístico es de 360º.

    

 

3.- Semuc Champey (Guatemala)

Una de las visitas imprescindibles de todo viaje a Guatemala. Se trata de un parque natural cuya mayor atracción son unas piscinas naturales de roca caliza de 1 a 3 metros de profundidad y 300 metros de largo por las cuales fluye el río Cahabón. Con el paso del tiempo los fósiles que se encontraban en el rio se fueron desgastando y esculpiendo estas formas tan características. Además de esto, el parque cuenta con un mirador de 50 metros de altura desde el que se pueden divisar las pozas (la ascensión no es muy dura y tarda una hora), un sumidero y una cascada que se puede visitar con algunos tours.

 

4.- Parque Nacional de Toro Toro (Bolivia)

Es todo un paraíso para los amantes de la geología y la paleontología. En su interior se puede encontrar desde huellas de dinosaurios del periodo mesozoico a extensas cavernas de origen kárstico. El lugar estrella es la caverna de Huma Jalanta, de unos 7km de extensión, cuyo descenso sorteando estalactitas y estalagmitas finaliza en un lago subterráneo habitado por peces ciegos.

Su acceso no es fácil, ya que lo separa de Cochabamba una carretera sin asfaltar que toma unas 6h con transporte público. Sin duda un pequeño sacrificio que se verá recompensado con creces.

 

5.- Cerro de los 7 colores (Argentina)

Purmamarca, es un pequeño pueblecito del norte de Argentina, que se sitúa a los pies del Cerro de los 7 colores. Este arcoíris natural es producto de una compleja historia geológica, que ha dado lugar a dicho colorido debido a la presencia de: arcilla, piedra caliza, margos, arcilitas, oxido de cobre y areniscas con azufre, entre otros.

Tras una pequeña caminata de media hora se puede observar en su totalidad desde el mirador del Cerro Morado.

 IMG_3843

 

6.- Geiseres del Tatio (Chile)

El Tatio es el campo geotérmico más alto del mundo, de hecho se encuentra a unos 4320m de altitud sobre el nivel del mar. Ocupa una extensión de unos 10km, lo que le coloca en el tercer puesto mundial. Está constituido por algo menos de un centenar de fumarolas que son más visibles a primera hora de la mañana, ya que el contraste frio-calor es mayor.

Es muy importante respetar las zonas señalizadas puesto que ha habido que lamentar muertes recientemente. La última persona cayó a uno de los geiseres haciéndose un “selfie” (no comments).

 

Si te ha gustado el contenido, no dudes en darle al “like” en Facebook:

Por caminos perdidos

https://www.facebook.com/porcaminosperdidos/?fref=ts

¡¡Y sigue nuestro sueño de dar la vuelta al mundo desde cerca!!

Que ver en Chiapas (México)

Se trata de una de las 32 entidades federativas de México y sin duda una de las más carismáticas. Situada al suroeste y cuya capital es Tuxtla Gutiérrez, es una parada obligada para todo aquel que decide a aventurarse más allá de las sobreexplotadas playas de México.

Formó parte de la capitanía general de Guatemala hasta que se independizó y pasó a formar parte del Primer Imperio Mexicano. Al disolverse éste fue la única provincia centroamericana que decidió permanecer unida a México. Posteriormente, durante los siglos XX-XIX se acrecentaron las desigualdades sociales y los abusos contra los pueblos indígenas, lo que desembocó en el mediático levantamiento zapatista del 1 de Enero de 1994 a manos del EZLN.

A pesar de que esta región se hizo mundialmente conocida y aumentó exponencialmente su reclamo turístico por lo acontecido en aquel 1 de Enero, no conviene olvidar que cuenta con zonas arqueológicas -entre ellas Palenque- e importantes atractivos turísticos tales como: San Cristobal de las casas, San Juan Chamula, Zinacantán, El cañon del sumidero o las cascadas de Agua Azul; que la convierten en visita obligada si se pretende conocer a fondo el país.

Chiapas fue nuestra puerta de entrada a México.

ENTRADA POR EL PASO FRONTERIZO DE LA MESILLA

Salimos a primera hora de la mañana de la terminal de autobuses de Quezaltenango (Guatemala) con dirección al pueblo fronterizo de La Mesilla. A las 2h hicimos una parada en Huehuetenango para cambiar a otro bus que nos llevaría tras 3 horas más hasta nuestro destino. Nada más salir de la terminal de “Huehue” contemplamos como, en cada parada/semáforo, uno tras otro iban subiendo al autobús vendedores de todo tipo. Además de las clásicas manías -frutos secos- y bebidas, nos sorprendió como, por el módico precio de 10Q, nos llegaron a ofrecer: libros religiosos, complejos vitamínicos y ¡¡hasta desparasitantes!!

La Mesilla es un pueblo pequeño, dejémoslo en casi una calle, por lo que únicamente nos llevó 10 minutos recorrer el camino de la terminal al puesto fronterizo. Fruto de la inexperiencia cruzando fronteras a pie o de que el hombre al que preguntamos donde ponían el sello de salida de Guatemala no nos debió de entender muy bien, nos adentramos en México con el pasaporte sin sellar. Por lo que había leído en internet el puesto de inmigración de México no estaba lejos de la frontera, cosa que resultó ser totalmente falsa. Preguntamos a un camionero y tras decirnos que estaba a 3km amablemente nos dio 10 pesos para que fuéramos en taxi, ya que todavía no habíamos conseguido cambiar los quetzales que llevábamos encima. Una vez allí, nos enteramos que nos habíamos pasado el puesto de inmigración de Guatemala; con el rabo entre las piernas tuvimos que regresar a la frontera a que nos sellaran la salida. En frente de inmigración de México se suponía que habían aparcados autobuses que iban directos a San Cristóbal, pero siendo que ya era un poco tarde, nos dijeron que la única opción era coger una van a Comitán de Domínguez y de allí otra a San Cristobal.

IMG_1043

SAN CRISTOBAL Y EL CAÑON DEL SUMIDERO

En el segundo minibús conocimos a una pareja muy maja, un austriaco y una alemana, con los que quedamos para desayunar al día siguiente e intentar ir al Cañón del Sumidero. A nuestra llegada a la ciudad nos dirigimos al Café Bar La Revolución –un ambiente genial y música en directo- donde habíamos quedado con Fer un chico de Coachsurfing que nos alojó los siguientes 2 días. Ya en el centro, nos cautivó el encanto del Mercado nocturno de la Plaza De La Paz con sus precios imbatibles y aprovechamos para cenar algo de repostería en la Panadería Doña Isabel, que cuenta con varias sucursales a lo largo de toda la ciudad.

El Cañón del Sumidero se encuentra en el municipio de Chiapa de Corzo y tiene una altura de algo más de 1000m sobre el nivel del agua. Sus paredes calcáreas las recorre el rio Grijalva hasta la “presa Chicoasén” formando lo que es considerado como uno de los cañones más espectaculares de América.

Fer nos recomendó que cogiéramos un tour guiado en una agencia, ya que ir por nuestra cuenta nos iba a costar incluso más y el colectivo dejaba en el pueblo de Chiapa de Corzo, desde donde había que andar un buen rato hasta el embarcadero. El precio después de regatear entre agencias fue de 200 pesos.

El trayecto duró unas 2h y media, durante las cuales pudimos avistar pelicanos, zopilotes, garzas grises y blancas; y sobre todo cocodrilos. Totalmente recomendable.

De regreso a San Cristóbal pasamos la tarde perdiéndonos por sus calles y visitando sus mercados, para más tarde ver atardecer en la Iglesia de Guadalupe desde donde se divisa toda la Ciudad.

IMG_0965                                            IMG_1033

SAN JUAN CHAMULA, ZINACANTAN y CIDECI

Al día siguiente Fer nos acompañó hasta San Juan Chamula. Con solo pagar 20 pesos nos adentramos en un lugar único, los rituales ancestrales que se llevan a cabo en la iglesia de Chamula no es algo que se olvide fácilmente. Está prohibido fotografiar el interior ya que los habitantes de este singular pueblo creen que con una fotografía les estas arrebatando parte de su alma; en caso de ser descubierto te pueden incluso llegar a romper la cámara. Las figuras de los santos –con rasgos indígenas- tienen colgados collares frutales y espejos, debido a la creencia de que sirven para reflejar la maldad. En el suelo se encuentran, adheridas con su propia parafina, un sinfín de velas de colores que los practicantes usan para realizar sus oraciones a la vez que ingieren bebidas gaseosas que les ayudan a eructar y de esta forma purificar su alma. Todos estos rituales, mezcla de la evangelización con las creencias prehispánicas, culminan con el sacrificio de algún animal –sobre todo gallinas- a manos de una curandera para invocar la curación de algún familiar o amigo.

IMG_1053

Todavía estupefactos por lo que habíamos presenciado nos acercamos al pueblo de Zinacantan. Allí Fer nos llevó a una tienda donde nos dejaron probar y nos enseñaron como tejían sus trajes tradicionales. Además de eso nos invitaron a probar su café y chocolate artesanal, realmente delicioso.

IMG_1060

La última parada del día fue en el CIDECI-La Universidad de la tierra, una escuela donde colaboraba Viri, una amiga de Fer, y que sigue la doctrina zapatista teniendo como objetivo que las personas aprendan un oficio que puedan enseñar y desempeñar en su comunidad sin depender de un patrón. Fer también nos habló de las Cascadas de Roberto Barrios, mucho menos masificadas que las de Agua Azul y cuyo caracol cercano se puede visitar; algo que nos hubiera encantado hacer de haber tenido algo más de tiempo.

IMG_1069   IMG_1074

PALENQUE

Esa misma tarde al regresar a San Cristóbal cogimos un autobús a Palenque. Llegamos con retraso, rozando la medianoche, ya que la carretera era un infierno de curvas insufrible, por lo que nos tuvimos que apresurar en subirnos a un taxi que nos acercara a Panchán -una zona de hostales en medio de la selva muy próxima al sitio arqueológico-. Allí nos alojamos en el Mono Blanco, el único sitio que tenía disponibilidad; cero recomendable. Dejamos las mochilas y fuimos a cenar al único restaurante de la zona: Don Mucho´s, restaurante especializado en comida italiana con música en vivo. Aun recordamos los calzones que nos comimos allí, de los mejores que he probado en mi vida…

Palenque es uno de los yacimientos mayas más sorprendentes de todo México, fue descubierta hasta 2005 y abarca unos 2,5km2, a pesar de que solo se ha explorado un 2% de su superficie. La Unesco lo declaró Patrimonio de la humanidad en 1987. Con el pago de la entrada se incluye el acceso al museo del sitio arqueológico que alberga la impresionante tumba de Pakal -gobernante de Palenque en el siglo VII- que fue encontrada en el Templo de las Inscripciones.

IMG_1099

La mañana siguiente madrugamos bastante para desayunar y caminar los 3km que nos separaban de las ruinas. Había colectivos que salían cada poco hacia allí pero preferimos caminar y despejarnos en el trayecto. El precio de la entrada fue de 60 pesos para acceder al recinto del parque arqueológico y 40 para entrar en las ruinas. Disfrutamos mucho de la visita y especialmente del museo, gracias al cual nos sumergimos en la historia de Palenque y en el apasionante hallazgo del sarcófago de Pakal.       

        IMG_1134        IMG_1132

Una vez acabada la visita, una amable familia de mexicanos se ofreció a llevarnos hasta la ciudad en su coche. La parte graciosa es que éramos 7 personas en un turismo: el conductor, dos en el asiento del copiloto, dos niños uno encima del otro y nosotros 2 super anchos XD.

Paseamos y cenamos por las calles de Palenque –no especialmente bonitas- y cogimos un autobús nocturno hacia Campeche (Yucatán).